martes, 11 de marzo de 2025

viernes, 7 de febrero de 2025

LA DAMA DE LOS ARCHIVOS ES MERECEDORA DE SER NOMBRADA HIJA PREDILECTA A TÍTULO PÓSTUMO


Piden que María Dolores Gómez – Tejedor sea hija predilecta de la ciudad de Badajoz

El pasado 24 de enero fallecía a los 90 años María Dolores Gómez-Tejedor Cánovas, conocida por su labor como directora del Museo Arqueológico de Badajoz. Del mismo modo, Tejedor fue doctora en Historia de América y profesora del instituto Bárbara de Braganza. También tuvo la importante ocupación de archivadora municipal en la capital pacense desde 1967. Gómez-Tejedor nació en 1934. Con una carrera digna de una gran mujer, recibió un homenaje en la Real Sociedad Económica de Amigos del País en 2018. Además, la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Extremadura le hizo entrega de una placa conmemorativa a modo de homenaje en el decimoquinto aniversario de dicha facultad.

Miguel Calvo, vocal de la comisión de la creación de la bandera de Badajoz, ha indicado a 7Días que está recaudando firmas para que María Dolores sea reconocida hija predilecta de la ciudad pacense a título póstumo y que cuente con un lugar en el callejero de la ciudad. “Todo surgió a raíz del fallecimiento, fue ahí cuando consideré de justicia plantear esta iniciativa, ya que era una persona increíble y vital”, expresa. Calvo ya se ha puesto en contacto con la concejalía de Cultura del consistorio y están de acuerdo con la iniciativa: “Van casi 90 firmas recogidas”. De esta forma ha enviado cartas a diferentes asociaciones y entidades “porque cuanta más adhesión haya en la propuesta, más fácil será llegar al objetivo final”.





miércoles, 8 de enero de 2025

FORMA PROPIA OVALADA DEL ESCUDO DE SUMOS PONTÍFICES Y ECLESIÁSTICOS

Blasón pontificio del
Papa Pio VI

La heráldica eclesiástica, aparece en el siglo XIII, un siglo después de la heráldica militar, cuando el Papa Alejandro III en el año 1166, decretó que todos los documentos que se presentasen en la Corte Pontificia debían estar sellados y extendidos por un escribano y sin cuyo requisito dichos documentos quedarían sin valor a la muerte de los testigos que en los mismos figuraran. A partir del año 1300 se extiende entonces el uso de timbrar todos los docu-mentos y se prescribe el uso de escudo no sólo para arzobispos y obispos, sino incluso para los abades, priores, catedrales, colegios, monasterios y rectorados. Por tanto, hacia la segúnda mitad del siglo XIII las diócesis y órdenes regulares, las catedrales o las personalidades eclesiásticas, empezaron a usar los blasones. [1]

Como toda Heráldica, la eclesiástica es la rama científica y artística sobre el estudio y diseño de los blasones dentro del ámbito específico eclesiástico, y generalmente las normas que rigen el diseño de los blasones son las mismas que las referidas a la heráldica general, aunque la Heráldica Eclesiástica tiene sus variaciones específicas, tanto en el campo de los escudos como sobre todo en sus propios ornamentos exteriores, y que se rigen por su propia tipología y se someten a los cánones y disposiciones de las propias Iglesias.

Las reglas de composición de escudos eclesiásticos suelen tener una base pa-trimonial común que fundamenta todas las variantes heráldicas en el ámbito cristianismo, aunque se puedan distinguir elementos propios y distintivos dentro de la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Anglicana y otras Iglesias del ámbito protestante. La existencia de una heráldica propiamente eclesiástica se basa en que la Iglesia, en cualquiera de sus ramas, posee una constitución jerárquica, y que es la característica que marca la diferencia con la heráldica general, porque no se trata, como sucedía con los miembros de la nobleza, del ejercicio de la profesión de las armas, ni del nacimiento en una determinada familia, sino que lo que da derecho a usar un escudo eclesiástico es el estado de la persona dentro de la jerarquía, y cuyo estado jerárquico se basa en el ejercicio de cargos eclesiásticos y en el carácter de algún tipo de consagración ya sea ordenación, si se trata de sacerdotes y obispos, de profesión para los religiosos, la bendición abacial para los abades, o del uso litúrgico pontificio para algunos templos, dentro de la misma comu-nidad eclesial. Así, el lugar social en el que alguien nace no juega aquí ningún papel decisivo.

El blasón eclesiástico representa, por tanto, a las personas y entidades, y el timbre señala el rango y la dignidad, y para expresarla se usa de elementos litúrgicos y, sobre todo, el sombrero o capelo, de la misma forma como el blasón laico usa de cascos y coronas.[2] Actualmente la única preocupación he-ráldica consiste en la manera de timbrar los escudos.

Blasón arzobispal de José Rodríguez
Carballo, Arzobispo de
Mérida-Badajoz


La Iglesia deja en completa libertad el uso de armas, por lo que sólo es preci-so seguir las leyes heráldicas generales para la composición de un escudo. En general, los escudos de armas eclesiásticos institucionales se timbran con las insignias de sus prelados, con el inconveniente de que, en épocas posteriores, resultará difícil distinguir si han pertenecido a una persona o a una entidad.

Al quedar reducida la heráldica ecle-siástica a los signos exteriores del escudo, la autorización se limita a dar el visto bueno para timbrar el escudo de una dignidad con los signos que corresponden a los mismos, pero aun así deben observarse una serie de reglas encaminadas a regular la composición de cualquier tipo de escudo eclesiástico. La forma del escudo ha de ser ovalada, se debe buscar la sencillez en las armas, evitando las inscripciones en el campo del escudo, los santos y el uso de las figuras profanas. En cuanto a los ornamentos exteriores, es preciso atenerse completamente a las disposiciones canónicas que los regulan.


[1] En el caso de España, a partir de la segunda mitad del siglo XIV se empiezan a usar entre los altos mandatarios de la Iglesia los emblemas familiares o de linaje, práctica que con el tiempo cambió para usar los emblemas de vocación pastoral o los símbolos de su veneración y devoción particular.
[2] El Estado Vaticano fundó en 1853 el Instituto Aráldico Romano que tenía la finalidad de componer las armas de los escudos eclesiásticos, y aunque hoy ya no existe dicha oficina heráldica especializada, el Sumo Pontífice sigue otorgando concesiones de armas.

viernes, 1 de noviembre de 2024

PRESENTACIÓN DEL TOMO XIX CONMEMORATIVO DE LOS 25 AÑOS DE LOS APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE BADAJOZ

 

El pasado día 30 de octubre de 2024 en el salón de actos de la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del Pais de Badajoz, se llevó a cabo el acto de presentación del tomo XIX de los Apuntes para ls Historia de la Ciudad de Badajoz, que conmemora los 25 años de existencia de la publicación.



Momento de la presentación de mi artículo
sobre el escudo de la Comunidad Autónoma de
Extremadura




De derecha a izquierda, Miguel Angel Naranjo Sanguino,
Manuel Ruiz Durán, Miguel Calvo Verdú, Alberto Gonzñalez Rodríguez,
Angel Zamorro Madera, José Sarmiento Pérez y
Juan Antonio Matador de Matos










domingo, 27 de octubre de 2024

ENCARGO DEL REDISEÑO DEL ESCUDO Y DISEÑO DE NUEVA BANDERA PARA LA LOCALIDAD DE RIBERA DEL FRESNO (BADAJOZ)

Rediseño del escudo de Ribera del Fresno

Propuesta rediseñada
de escudo de Ribera del Fresno 
La misma versión pero
con diseño distinto del fresno

Basado en sus antecedentes históricos y tradicionales que dan lugar a cuatro símbolos que identifican de forma simbólica, clara y representativa la identidad de Ribera del Fresno, una propuesta normalizada de su blasón viene a rediseñar el que actualmente usa ajustándolo a las normas heráldicas de composición de blasones propios de municipios, siendo por ello, la propuesta la siguiente:

Escudo en su forma española, redondeado en punta, en campo de plata, un fresno fustado de sinople; adiestrado y siniestrado de dos patos al natural nadantes sobre ondas de azur y plata, en tres y tres, y sobre las ondas escusón ovalado de plata cargado de la Cruz de Santiago de gules. Timbre de corona real española cerrada, que es un círculo de oro engastado de piedras preciosas, compuesto de ocho florones (cinco vistos) de hojas de acanto, interpolados de perlas, y de cuyas hojas salen otras tantas diademas sumadas de perlas, que convergen en un mundo de azur, con el semimeridiano y el ecuador de oro, sumado de una cruz, y la corona forrada de gules.

Propuesta de nueva bandera para Ribera del Fresno

En cuanto a una posible bandera para la localidad de Ribera del Fresno, la propuesta que se hace está en consonancia con los símbolos, colores y esmaltes, ya descritos para el escudo y se han tenido en cuenta las sugerencias y principios básicos de la vexilología en el diseño de banderas para que realmente cumpla el propósito representativo al que está destinada.

Bandera de proporciones 2:3, vertical partida, primero al asta, de azur en proporción dos tercios, cargada en su centro del escudo de la localidad, segundo al batiente, de plata, en proporción un tercio, cargado en el cantón superior al batiente de la Cruz de Santiago de gules.






HERÁLDICA DE APELLIDOS PROPIOS ASOCIADO A EX LIBRIS PERSONAL Y A LOCALIDAD








 

sábado, 14 de septiembre de 2024

ENCARGO HERÁLDICO: EL MAYORAZGO FUNDADO POR JUAN DE LA FUENTE ALMONTE Y MARÍA VERASTEGUI EN 1643 Y SU HERÁLDICA



Blasón de los Almonte (Domonte) en
la Ejecutoria de Hidalguía concedida
a los hermanos Diego, Juan y
Hermando Almonte por la Real
Chancilleria de Granada en 1626

El 3 de marzo de 1642 Juan de la Fuente Almonte y María de Verastegui solicitan al rey la intención de fundar un Mayorazgo de sus bienes a favor de su hija María Feliciana Domonte y Verastegui (1588-1648). El 21 de febrero de 1643 fundan el Mayorazgo perpetuo a través de escritura pública ante el escribano público de Sevilla Miguel de Burgos, En el mismo Mayorazgo se condiciona que el poseedor del Mayorazgo debe llamarse “del nombre y apellido Domonte,”, estableciendo la obligación de usar sus Armas, e incluso si el marido no se llamase de apellido Domonte, obliga a que el mismo use las Armas de Domonte y si así no lo hiciera “quieren que pierda el Mayorazgo y su bienes y rentas, y pase al siguiente grado.”

Juan de la fuente Almonte (Domonte) fue Alcalde Mayor de Sevilla desde 1631, Caballero XXIV y Caballero de la Orden de Santiago, y perteneció al Consejo de Su Majestad, nacido a finales del siglo XVI y falleció en 1667.

En el índice de pruebas de admisión en la Orden de los Caballeros de Santiago, consta que Juan de la Fuente Almonte hizo dicha prueba en 1638 con resultado favorable, siendo admitido en la Orden de los Caballeros de Santiago y en cuyo expediente número 3173 conservado en el Archivo Histórico Nacional, entre otros, se aporta documento genealógico de descendencia, constando que sus padres fueron Diego García de Almonte, natural de Almonte, y Ana de las Casas, natural de Sevilla. Sus abuelos paternos fueron Francisco García de Almonte y Beatriz de Medina, ambos naturales de Almonte, y sus abuelos maternos, Diego de la Fuente e Inés de las Casas, ambos naturales de Sevilla.


Certificado genealógico de Juan de la Fuente Almonte aportado al expediente de admisión en la Orden de Santiago y portada del expediente de admisión a la Orden de Santiago de Juan de la Fuente Almonte con el número 3173

Los blasones de los Almonte (Domonte) y los Verastegui se describen de la siguiente forma:

              



Los Almonte (Domonte) traen en esta versión un escudo de plata, un árbol fustado de sinople, bordura de oro cargada de ocho calderas de sable. Acolada de la Cruz de Santiago de gules. Timbre de corona marquesal.


Los Verastegui traen en esta versión, un escudo de gules, un castillo de oro, aclarado y perfilado de sable, adiestrado de siniestrado de dos lebreles de plata, y un jabalí de lo mismo. en jefe. Un caballero apostado en la puerta del castillo. Sobre el todo, banda de azur engolada de dragantes de oro. Timbre de corona marquesal

viernes, 30 de agosto de 2024

ENCARGO DEL DISEÑO DEL BLASÓN OTORGADO A JUAN MICHEL ORDOÑEZ POR REAL CEDULA DE FELIPE II EN 1563


Diseño del blasón otorgado a Juan Michel Ordoñez por Real Cédula del Rey Felipe II el 14 de febrero de 1563 según el Cedulario Heráldico de Conquistadores de Nueva España, Núm. 107,publicado por el Museo Nacional de México en 1933

DESCRIPCIÓN HERÁLDICA DEL ESCUDO

En campo de azur, un peñón en su color marcado de camino hasta la cima, adiestrado de un tigre rampante y siniestrado de un caballero montado y armado de espada a la diestra, y adarga a la derecha. En jefe una estrella de oro. Bordura de oro car-gada de cinco veneras de gules perfiladas de plata. Al timbre, yelmo cerrado con un tigre asomando por cimera, y acogido todo de lambrequines de azur y oro.